Historias del taller · Prolijidad
Después de soldar: la terminación que separa un trabajo prolijo
Una estructura puede estar unida y todavía no estar terminada. Después de soldar quedan controles y repasos que determinan cómo se ve, cómo se manipula y cómo recibe la protección final.

Primero se revisa el conjunto
Alineación, diagonales y encuentros se controlan antes de esconder cualquier detalle bajo la pintura.
Repasar no significa borrar el oficio
Se suavizan bordes y excesos donde corresponde, sin debilitar una unión ni maquillar un problema estructural.
La preparación protege el resultado
Limpieza y preparación de la superficie ayudan a que la terminación se adhiera de forma pareja.
La prolijidad se construye durante todo el proceso, desde la primera marca hasta el control final.
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No hace falta que tengas un plano ni medidas exactas para hacer la primera consulta.