Historias del taller · Cercos
Privacidad sin perder luz: cómo pensar un cerco metálico
Cerrar un frente no obliga a convertirlo en una pared. Con proporciones y separaciones bien elegidas se puede controlar la vista desde la calle y conservar luz, aire y relación con el jardín.

La privacidad admite grados
No todos los sectores requieren el mismo cierre. Accesos, ventanas y patios pueden responder con distintas separaciones sin perder unidad visual.
La orientación cambia el resultado
La forma en que entra el sol y los principales ángulos de visión ayudan a decidir posición y ancho de los perfiles.
El acceso forma parte del frente
Puerta peatonal, portón y cerco tienen que compartir alturas, líneas y cierres prácticos.
Una foto frontal permite empezar a conversar sobre alternativas sin elegir todavía un diseño definitivo.
Hablemos de tu caso
¿Te pasa algo parecido?
Si te sentís identificado con esta historia, tenés dudas o querés saber si una solución así puede funcionar en tu casa, campo o comercio, contanos. Mandanos una foto y una breve explicación: te leemos y te orientamos sin vueltas.
No hace falta que tengas un plano ni medidas exactas para hacer la primera consulta.